El gran marco del que se habla valorándolo tanto, hay que dividirlo en dos. Medio marco, el superior, grandioso impresionante, espectacular; y el inferior, decepcionante, empequeñecedor y desmerecedor del empeño, ingenio e ilusión de los que han contribuido a tan magna. representación. Habrán adivinado que me estoy refiriendo al castillo y su entorno con ocasión de la embajada mora nocturna.
Luego sale siempre, que por televisión, hasta se ve mejor (el remedio fácil); ¡pero no es lo mismo!, solo hay que acordarse de cualquier otro espectáculo.
Oí decir al actual alcalde (por fin alguien habla públicamente de esto, ¿nadie se daba cuenta hasta ser tan grande la representación que resulta evidente?) decir que en la plaza actual hay edificios nuevos, que es lo que hay. Lo que hace volver la vista atrás y sentir la rabia de que en su momento (había una antigua fábrica y casas bajas) no se hubiera tomado una solución valiente, potente y con visión de futuro. Todos los esfuerzos que se hubieran hecho hubieran merecido con muchas creces esa decisión, costase lo que costase.
Esta ciudad para su tamaño, no tiene una plaza digna en amplitud. La actual de Sta. María no es apenás plaza, es un simulacro, un ensanche en una curva. A la que me refiero en ese lugar, no solo sería grandiosa sino especial, original, incomparable en muchos kilómetros a la redonda, por su ubicación y el imponente e inigualable marco y cuadro del castillo imponente el cual aún resaltaría más, él y ella, en todo su esplendor con una plaza mayor, centro neurálgico, festero y vital de la ciudad.
Una plaza polivalente, un centro de reunión amplio y hermoso, donde gran cantidad de acontecimientos tendrían un encuadre que ha buen seguro sería y causaría la gran admiración de toda la zona de influencia.
En la vida cotidiana, para todo el año, una gran plaza corazón vital de la ciudad. Con enormes posibilidades: un teatro semicircular al aire fijo de piedra, un ajedrez viviente entre moros y cristianos, etc..
Por la de la agrupación de comparsas está tan claro como la belleza y emoción que derrocharon y en lo suyo cumplieron a saturación. Trabajan con lo que tienen y el marco es el que es. Ya tienen su gran mérito de sacarle todo el partido posible y más hasta donde llega la imaginación posible.
La representación en su conjunto fue sobresaliente. Un derroche de imaginación, más directa hilada y encauzada en toda la segunda parte. Tuvo momentos de muy valorable tensión (lucha final con elevación del cuerpo con las lanzas, por decir una entre tantas); como anécdota hago un encendido elogio a la arcabucería que logro que no se mojase la pólvora.
Habría muchos detalles para analizar para insistir y potenciar o corregir o pulir o modificar dentro de la estructura y montaje base conseguido y extraordinario
1) In situ. La poca cabida, dio lugar a que gente dispuesta a verlo tuviera que estar muchas horas guardando sitio (gentes venidas de fuera, a buen seguro que propagarán el evento, la vistosidad y espectacularidad innegable, pero también dirán de la incomodidad y dificultades para disfrutarlo en directo); muchas más personas pudieran presenciarlo malamente recortadamente, no en su totalidad; y muchísimas más no pudieron ni acercarse al foro, teniendo que conformarse con el programa de TVA.
2) De este precisamente comentar, que la realización y retransmisión fue en rasgos generales buena y hasta inspirada en ciertas escenas (¡qué planos de la expresión del embajador!, ¡qué fundidos de imágenes!¡qué mezcla de imágenes a corto plano con el castillo de fondo, y muchas más. Eso que tampoco dependía de los agudos y expertos cámaras las deficiencias resultantes del angosto marco inferior, y no obstante supieron meter al espectador en el meollo de la trama con los planos apropiados a cada momento, aunque quizá hubiera sido más captador de la atención, si los comentarios se hubieran ceñido (cuando había acción) a lo que pasaba.
En cambio, en la propia pantalla, era lamentable padecer dos intromisiones:
a) La ocupación en la pantalla de manera imprevista por anuncios publicitarios; ¡la vista y la lectura se iban a ellos y rompían el ritmo de la trama!; que los pongan delante o detrás o en otros programas en diferido o en repetición, pero esa noche inmensa requería en esta retransmisión, de toda la inmensidad de la pequeña pantalla, limpia y despejada.
b) Dando por asumido que el logotipo de TVA ha de estar (camuflado o empequeñecido y apartado) para que se sepa de que cadena se trata; lo que resulta irritante por insistente y constante es el rótulo, en la esquina opuesta (envolviendo), señalando DIRECTO que llega ha resultar obsesivo y hasta odioso por su insistencia, en demostrarnos algo que sabemos cumplidamente, (¿no pueden advertirlo al comienzo del programa, para algún despistado?)
3) Del sonido hay que distinguir la de megafonía en el escenario, y la locución de televisión.
De la segunda, fueron acertados y entretenidos los comentarios; bien por su cercanía (como tiene que ser desde ese medio), y en la lejanía haberse complementado algo más con la megafonía externa, llenando los tiempos donde no llegaba esta, en algunas acciones que necesitasen narración; aunque pasarse es peor, por eso estuvo muy bien dejar como discurrían los diálogos solemnes. Un detalle a perfeccionar es que la voz de Antonio Cuenca llegaba demasiado débil.
En definitiva excelsa labor, muy bien por los festeros, los actores, las comparsas, los narradores, hasta el público paciente en un caso y animador en todos. Solo imagino un imponente mamporrazo a los políticos que dejaron escapar la gran obra perdurable, de no haber tenido la visión de futuro para que esta ciudad hubiera tenido un encuadre magnifico donde el realce hubiera sido inconmensurable, para mayor loor y gloria de esta ciudad y sus habitantes
Tengo ante la faz un embudo que recoge mucho esfuerzo, ilusión e imaginación, pero constreñido en sí mismo sin salida a los cuatro vientos de la gran fama.
Un saludo festivo y cordial
Antefaz