
Se abre la pantalla y aparecen cuatro personajes de oscuro que el presentador del Candil va alumbrando:
Pilar López, (PL); por PSOE
Francisco Núñez, (FN) (¡no confundir siglas!); por PP
Pascual Blanco, (PB); por Grupo Independiente
Luis Payero, (LP); por IU
De entrada, la divergencia está servida. En lo que todos (genérico) coincidían, hasta el presentador, es en la vestimenta oscura, a tono con la negrura del panorama económico presente. Es más, en un grado de oscuridad de cada invitado en consonancia con la visión que tenían sobre el tema a debatir: los Impuestos.
El más clarito se mostraba PB de cuadraditos semejando gris. Su discurso era el más distanciado, casi un soliloquio poco comprometido, basándose que su partido no atendía temas más allá de cada lugar donde se encuentre; parecía mezclar los asuntos locales con otros de mayor ámbito, hablaba de sus cosas y menos de los impuestos nacionales que de los locales, donde pintaba un porvenir complicado. Se mostró con actitud de acercamiento con todos, sin soliviantarse, salvo cuando se tocaban asuntos concretos de la población, como la defensa férrea de la subida de los impuestos locales dado el “informe demoledor” del interventor. Se lo explicaba a PL como a alguien que no conocía las causas con precisión.



Quien tenía una

situación cómoda era LP (al contrario que PL). Suele decir que el debate se lo llevan el gobierno y la oposición mayoritaria, y por tanto sus críticas o comentarios los puede lanzar en todas las direcciones. Va de un gris oscuro con el que muestra su pesadumbre por la situación. Su discurso a veces se hace disperso, y se va, y se va, desde el trabajo sumergido hasta los acumuladores nocturnos, no faltándole dentro de la amargura rasgos de buen humor y saber dialogar con atención y respeto. Llevaba razón como preveía cual sería el protagonismo en la noche.
Así fue desde la primera intervención de FN que arroja a su alrededor toda una andanada de críticas destructivas acompañadas de otras constructivas. A lo que corresponde PL achacándole de traerse la lección bien aprendida y va ella y lanza toda una batería de proclamas, frases hechas y hasta rematadas con coletillas, todas superconocidas, tales como: los impuestos son necesarios para atender el Estado del bienestar, tienen un marcado carácter social, tendrán que pagar más quienes más tengan, que los impuestos no son de derechas o de izquierdas, que sean buenos o malos depende del cuando, a quien y a qué se dediquen, etc. Y además en cualquier ocasión entraba en el terreno contrario metiendo las palabras como dardos donde escuece, llegando en su “empalamiento” a “menospreciar” a los cachorros. Hasta ahí. Empieza la calentura.
A FN se le enfatiza entonces la cara (que resalta sobre su negrísimo aspecto) tanto como la voz
- no le voy a permitir que hable así, ni una sola vez - más tarde PL
– cachorros, no es ofensivo, no he dicho Nuevas Generaciones - y FN enérgico
- pero el tono en que lo dice – primeras acometidas
En fin no llegaron a las manos.
J. L. Hernández director del debate (de oscuro total, como si presumiese el devenir de la tertulia) actuaba con mucho sentido y sensatez tratando de reconducir los desvíos hacia: si en una crisis sería mejor subir o bajar los impuestos [habría que completar, que depende de cuales] y aunque lo conseguía, cada cual picaba donde más dolía.
Si uno era vehemente y cachazudo: celebra que le llame ya crisis, aumentará de esa manera el déficit, el IVA lo pagaran todos, se trata de buscar apoyos para aprobar los Presupuestos, se va hacia cinco millones de parados, etc.; la otra era insistente en un discurso como aprehendido, pues cuando se profundizaba o se iba a detalles concretos de la ciudad, se quedaba “in albis”, manifiestamente y por algún sitio tenía que salir. Circunstancia que aprovecha FN para darle un repaso y llegar a decirle
- no tiene ni idea - y PL que parece que se la tenía guardada, le espeta la siguiente arremetida
- no le voy a permitir que me hable así. [No se si pensaría FN que opinar que su adversaria no tiene idea sobre algo, sea insultar, pero no se lo hizo saber]
[No se entiende como el PSOE mandó a esta señora sin conocer a fondo los temas locales. Daba la impresión de que iba ligeramente informada y de que tenía que largar lo ya conocido por toda la población, sin novedades y sin precisar; se iba a un discurso hueco, de “latiguillos” simples, de expresiones consabidas; una estrategia no afortunada , a no ser que fuera elegida por estar muy inmersa en la vida política de promoción por sus cualidades gestuales, y habilidad en dirigirse a la audiencia como si fuese un mitin que pudiera calar en ese pueblo sabio al que pelotean todos los políticos]
Va aumentando el tono y la intensidad. La una interrumpe hasta que el otro se lo advierte y sino puede agarrar la palabra, configura un run, run tenebroso como su vestimenta opaca indefinida; y el otro a veces intercala palabras u oraciones cortantes y secas que desconcierten. Cuando uno y otra se relajan, sus discursos tienden hacia la pedagogía. Pero dura poco en llegar el embate final
- no mientas, que sí habéis subido el IBI- y continúa - ¿vais a subir los impuestos?
- ¡no! quieres que te lo diga otra vez, ¡no los vamos a subir!
- hace falta menos mentiras, menos crispación y más diálogo [¿frase hecha?]
- demuéstralo, demuéstralo que he mentido - gritando casi señalando papeles
- un respeto, tengo cierta edad – le traiciona ese apoyo inconsciente que da sensación de, más que de ser mayor, sentirse mayor
- el respeto no distingue edades, el mismo respeto que yo le tenga, es el que tiene que tenerme – le encara viendo que la ha cazado, dejándola como paralizada
PL cambia a los logros y apoyos sociales
- Educación dice, ¡ya ve que el informe Prisa nos sitúa en las últimas posiciones!
- ¡por el atraso que llevamos debido a la derecha!- y sigue
- el alcalde actual, el peor alcalde valorado y no ha hecho nada, solo subir los impuestos; que lo único que se ha hecho es lo del Plan de Activación Económica de Zapatero – se trasluce la información que le han dado
- ¿de donde sacas esa valoración?, este alcalde ha sido el más cercano que ha habido, y se han hecho muchas cosas – y da una relación; lo que le calienta hasta para endilgar - ¡no sabe de lo que habla! solo los cuatro datos que le han dado
[Y la conversación, con los demás contertulios de espectadores, les conduce hacia las urnas, como caja mágica que dará la razón, se tenga o no].
El turno de despedida apenas aporta más de lo dicho. PL lo emplea como si se acercara el final del tiempo electoral: todo está en el aire, los impuestos que se suban serán para dar derechos a los ciudadanos [los derechos se tienen] y sigue con una oratoria de final de campaña que parece en algún pasaje hasta “paternalista” [perdón maternalista] pero de los que son eficaces en sus propósitos. FN inmisericorde sigue machacador hasta el final. PB mezcla las dos crisis. Y LP sigue con su Long Play (disculpen los barbarismos) exhibiendo una aureola de humanidad por sus propósitos y deseos solidarios superadores de las injusticias sociales.
Las preguntas de los televidentes fueron para FN, cargadas de malestar, y de las cuales salió como pudo aprovechando que tiene el tiempo de réplica él solo.
Así la reunión posiblemente fue, o mejor así la vi.
Para los interesados en estos programas y no vieron este, se hagan una ligera semblanza de lo que allí sucedió.
Termino, la cabeza me duele.
Cordialmente Antefaz