
Previamente al debate, Ana, deslumbrante y enigmática como el dibujo negro sobre rojo que soporta su pechera, entrevista a una inescrutable Amaya Villanueva de violeta y largo collar charlestoniano.
Poco hay que decir, las preguntas no son muy comprometedoras y por el otro lado habla el poder haciendo un discurso políticamente discreto, “conservador” como confiere el mando. El tedio y la monotonía hace que las imágenes se apoderen de las palabras y la vista se desliza a la misteriosa mancha negra de la acicaladísima presentadora.
Emplea muchos “latiguillos” al modo de sus superiores de cargo más decantado, “les falta un poco de cintura” “un ten con ten” aprovechando las cuestiones para criticar a la oposición; en las objeciones que se le hacen a ella es hábil para transformarlas en elogios, así que este “debate” (luego no sería lo mismo) lo ganó ella, pues estaba sola; aunque a veces (raras) los pierde una sola.
Cruza los brazos por largo tiempo y desenrolla una serie de axiomas propios de los que detentan la potestad. Resultó curioso por lo del modernismo apegarse al lado de lo reivindicativo el cuidado del uso del femenino, como cuando cita ciudadano inmediatamente no falta después ciudadana y ¿por qué no pone antes el femenino?; y cuando cita empresarios ¿por qué no sigue con empresarias?. En fin, para los televidentes (y oyentes) ganó el aburrimiento.

A la tertulia, que titulo “el picoteo”, se integran José Luís Teruel y Llanos Doñate.
Teruel de apariencia ensimismada lleva sobre camisa blanca convencional, chaqueta oscurísima como sin fondo. Ser diputado inculca carácter. En plan justiciero le reprocha a Villanueva que no son quienes para dar lecciones en la presentación de los Presupuestos municipales y ya casi de inmediato, esta, picotea fuera de su turno de palabra; sigue Teruel con su estructurado y empapelado discurso criticando la pequeñez de algunas partidas y el perjuicio de Almansa en comparación con Hellín … y Villanueva picotea, cual supuesta ave de pico torcido. Teruel va tomando experiencia en estas lides y contrariamente a lo acostumbrado reprobando las interrupciones, cambia de táctica y ante el picoteo, es hábil y pasa y sigue y lo ignora, dándole buen resultado.
Replegando el pico magullado hacia las alas, Villanueva se va por los aires de los logros: inversiones diversas tal como equipamiento hospital, arreglo firme de la carretera de Montealegre, en educación, etc. Que Teruel viene como un diputado regional, ¿por qué retintinea con los papeles que trae? huye de lo de Hellín con algún difuso proceder y utiliza las consabidas frases y maneras que comporta el mando como:
· que si son o no suficientes las inversiones, que cuanto más mejor
· se necesitan muchas cosas siempre
· usa la displicencia hacia el contrario cuado le dice condescendiente a Teruel que no tiene sentido del humor y a continuación displicente le da la indulgencia con un “venga”
Teruel sigue con lo regional, con la enmienda a la totalidad, y con la presentación de enmiendas parciales.
Ahí está la consabida Doñate, que aprovecha cuando puede el poner de manifiesto lo injusto del sistema electoral para su grupo. De pronto comunica que ella había venido para hablar de los fondos FEIL (Fondo Estatal de Inversión Local) y dirigiéndose a Ana lanza una exclamación: “a ver qué te cuento” con una risotada frescachona que contrasta con su consabida vestimenta negra reluciente en sus dibujos brillantes y en su piel uniforme color albaricoque. Por pedir que no quede, que si ha sido infructuoso que cambien de método con un mayor acercamiento, que no han tenido iniciativas.
Villanueva se muestra colaboradora a tono con el “conservacionismo” que comporta detentar el poder, ser delegada imprime caracter; posee verbo fácil; porque no llevan la contra siempre, que votan a favor de las cosas buenas, y arroja algunos venablos, aludiéndo al “hospitalillo”, a ver si comienzan la 4ª fase [nunca sobre esto el pueblo llano recibe una explicación definitiva y solo opiniones comunmente partidistas], a la indefinición de la estación de autobuses.
Teruel enseña papeles, simplemente lo que pone, entretanto picotea; que hagan lo que hagan dirán que no lo hacen bien (nada del otro mundo); en las elecciones les dieron al traste y los mandaron a la oposición por años de mentiras, eso es mentira picotea; incongruencia de Abarca votando distinto aquí que en las cortes; la 4ª fase la paralizaron trabas y más trabas, es falso picotea; que las palabras se las lleva el viento, así que por escrito.
En las últimas intervenciones: Doñate reitera. Villanueva, con la misma cantinela de los logros, desde la tutela del mando. Teruel contraataca con crítica peyorativa de los presupuestos; mientras Villanueva bajo su apariencia fría estaría caliente por dentro al no poder replicar aunque picotee para sí.
¿Quién ganó el debate?, esa pregunta tan simple que hacen los periodistas después de algún importante enfrentamiento en el Congreso de los Diputados; pues a cada cual, quien le de más credibilidad y le intuya la subjetividad, pues de lo que dicen, unas cosas favorecen a uno y otras a otra; y sobre todo, porque el “sabio y culto” pueblo al que todos y todas pelotean, no tiene las claves verdaderas ni la información a fondo que sean los elementos de juicio suficientes para poder decantarse con convencimiento.
Así (más o menos) lo vi, lo oí, y lo cuento, por si algún “descarriado” hubiera tenido curiosidad por lo que allí, en la noche presupuestaria, aconteció.
Cordial
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