Exponen las motivaciones las dos partes, las cuales en líneas generales estuvieron bien, cada cual en su papel. Lo que no me cuadraba es que Ana Martínez reiteraba que no tenían en cuenta la postura defensora del horario escolar continuado; pero sin explicarlo con hechos concretos. Le respondieron Mateo Rivas y Francisco Hernández para venirle a decir que ninguna opción está cerrada y la democracia está abierta a distintas representaciones y que cuando eligen a sus representantes conocen sus ideas por la propaganda electoral, por lo que los elegidos por los padres, representan a todos, pero si se plantea algo que ha de ser de una manera o de otra, una disyuntiva, es consecuente defender la posición que les ha dado la mayoría.
El debate fue muy carencial en algunos aspectos. A veces se iban por otros derroteros que solo rozan o influyen de manera indirecta en la cuestión que se trataba.
Hago una pausa en este asunto, y refiriéndome a la entrevista a María José Almendros, decir que (expresión muy utilizada por ella):
Estuvo con la naturalidad y normalidad que (sin llevarlo a gala) le caracteriza, aún portando un granate principesco sobre negro de fondo.
Con su habla “cascada”, a veces quebrada y otras pastosa, comunica y trasmite credibilidad.
Tuvo oportunidad y de hecho habló mucho. Me quedo con una frase suya que determina sus actuaciones y declaraciones: “Yo no me he metido en política para votar lo contrario a lo que yo pienso”. ¡Cuánto fondo par analizar!.
Si la expulsan del partido, este, recibirá otro golpe más de desconsideración y otra “grieta” más añadida a algunas determinaciones tomadas, incomprensibles para los ciudadanos votantes o no, de ese partido.
Creo que no puedo disimular mi aprecio por su personalidad.
Volviendo al debate, las exposiciones y discusiones, aunque no profundizaran mucho, me dan pie para expresar parte de mis opiniones, que como personales están supeditadas a cambiar y a acatar en conciencia otros razonamientos más verosímiles o certeros.
No se detallaron para conocimiento general los dos horarios. Ahí los coloco según me han informado:
Tiempo escolar
* extendido (partido): L, M, Mi, y J de 9 a 12:45, y de 3:30 a 5; los V de 9 a 13
* juntado (continuo): de 9 a 14
Como se puede observar el tiempo que ocupan del día es el mismo en uno y en otro. Por lo tanto, el argumento de que con la extendida (desglosada) no tienen tiempo para hacer los deberes, es una falacia. Los huecos fuera del horario escolar en los dos casos es el mismo (por ejemplo: ¿se ha considerado que por la mañana salen una hora y cuarto antes, y podrían hacer deberes con más tranquilidad, que estar intensamente concentrados forzando el intelecto? ¿y el cansancio intelectual en las últimas clases?.
El primero es más relajado aprovechando el día y el segundo es más frenético para disponer la tarde entera.
Las actividades extraescolares (AE) son voluntarias y algunas de pago, y son algo fuera del currículo reglado obligatorio, que es lo primordial. Las AE son otra cuestión, y además son muy diferentes los intereses hacia ellas de los alumnos y familias.
No se analizaron a fondo los motivos o resortes que mueven a esa dicotomía, con el fin por supuesto de aplicar la manera mejor y más efectiva del aprendizaje.
(continuará)










Manolo: A veces se dan estas dos caras no en la misma persona sino en dos que se complementan. Por ejemplo: en el PSOE anterior Felipe González era una cara positiva y Alfonso Guerra la cara opuesta. En el PSOE actual, Zapatero la sonrisa eterna y “Pepiño” la mosca cojonera. 
almanseños.
aguijón. Y a nivel local, quizás Teruel (ahora Ramón Rodríguez) la cara sonriente y Fermín el azote de los socialistas.